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Un uso adecuado para las herramientas
Cuando se trata de carpintería, tanto si eres un experto o un aficionado al sector se deben tener en cuenta las medidas de seguridad para utilizar las herramientas, que en su mayoría son potencialmente peligrosas. Por ejemplo, las motosierras que han sido desde hace tiempo la herramienta que más accidentes causaba y esto debido a tres factores:
- Uso inapropiado.
- Insuficiente información de uso correcto.
- Falta de elementos de seguridad.
Hoy en día la calidad de las herramientas ha mejorado notablemente tanto en función como en seguridad. Pero, cabe mencionar que es imprescindible leer las instrucciones de uso antes de utilizar las herramientas.
Sierras circulares para madera
La sierra circular es una de las herramientas más utilizadas en la carpintería, y también pueden aplicarse para cortar materiales como plásticos, metales no ferrosos, yeso, o incluso concreto. Consiste en un disco dentado que, al girar rápidamente, permite el corte de los materiales.
La estructura básica de una sierra circular está formada por:
Disco de una sierra circular
• Un disco metálico, la sierra propiamente dicha, que tiene en su borde dientes afilados. Por lo general, están hechos de acero inoxidable. Algunos modelos incorporan a los dientes puntas de carburo que las hacen más resistentes. El tamaño del disco determina la profundidad del corte que puede realizarse, mientras que el tamaño y disposición de los dientes varía de acuerdo al material y el tipo de corte con el que se quiera trabajar.
• Un motor, que acciona el mecanismo que permite que la sierra gire para efectuar el movimiento de corte. Por lo general, se utilizan motores eléctricos, aunque hay algunos modelos impulsados por motores a nafta, y grandes sierras en aserraderos impulsados por agua, utilizando el mismo principio que se utilizaba en los molinos.
• Una estructura que permite manipular la herramienta, acceder a sus controles, y protege al usuario de los peligros más comunes.
Los diferentes tipos de sierras circulares difieren sobre todo en su estructura y forma, ya que todos accionan sobre el principio de hacer girar un disco metálico dentado a grandes velocidades.
Tipos de sierras circulares.
Sierras circulares manuales:
Las sierras circulares manuales son herramientas que permiten efectuar cortes rectos y rápidos. Están equipadas con un motor eléctrico cuya potencia puede ir desde los 500 a los 1400 W, llegando a alcanzar velocidades de más de 4500 revoluciones por minuto y permiten realizar cortes de hasta 75 mm de espesor en diferentes tipos de materiales, de los cuales el más común es la madera. Alrededor de la sierra hay una carcasa de protección que permite manipular la sierra sin correr excesivos riesgos, ya que cubre el filo de la misma y permite descartar los desechos de aserrín de manera controlada. Están equipadas con un interruptor de bloqueo o seguro que evita que la herramienta sea accionada por accidente, una guía que nos ayuda a desplazarla de forma recta, y una base que permite controlar la inclinación de la sierra. Algunos modelos vienen equipados con bolsas que permiten recolectar el aserrín.
Sierras de mesa, o de banco:
Estas herramientas de carpintería utilizan el mismo principio que las grandes sierras de aserradero, la maquinaria permanece fija y el operario es quien debe acercar la madera al filo para efectuar el corte. El disco dentado sobresale por encima de la superficie de la mesa de trabajo, la cual sirve de apoyo y guía para el material. Algunos modelos cuentan con soportes móviles que permiten regular la profundidad del corte en la madera, o ajustar el ángulo de corte. Se utiliza para lograr cortes rápidos en piezas grandes.
Sierras ingletadoras, o de inglete:
Se trata una sierra circular montada en una estructura que la mantiene elevada con respecto a la mesa de trabajo. Esta estructura permite el movimiento de la sierra de arriba hacia abajo, mediante el uso de una manivela sobre la que el operario debe ejercer presión. Este tipo de maquinaria para madera permite realizar cortes transversales rápidos y precisos en una pieza de material. Son comúnmente utilizadas para fraccionar piezas largas de madera, permitiendo realizar múltiples cortes precisos en cuestión de segundos. Las sierras ingletadoras, normalmente, operan en un ángulo de 90° con respecto a la mesa de trabajo, aunque este ángulo puede ser variado de acuerdo a las necesidades del operario.
Sierras de arco radial: Este tipo de sierras, al igual que las ingletadoras, también está montado sobre una estructura que las mantiene elevadas con respecto al plano trabajo. La estructura posee un brazo que permite realizar un movimiento circular con la sierra. El radio de este giro puede ser ajustado por el operario, al igual que la profundidad del corte que se realiza. Originalmente fueron diseñadas para poder cortar piezas largas de madera y hacer cortes circulares, antes de la aparición de las sierras que se utilizan actualmente.
Sierra de aserradero: Estas herramientas están constituidas por grandes discos metálicos dentados que se movilizan mediante el uso de grandes motores. La sierra permanece fija, y las piezas de madera de gran tamaño son movilizadas mediante el uso una cinta transportadora. Este método es utilizado para cortar largas tablas, incluso a partir de troncos enteros.
Sierras de panel: En este caso, la sierra está montada sobre una estructura con rieles que permite controlar el movimiento de la misma. Algunos modelos mecanizados, permiten controlar el movimiento de la maquinariapor medio un programa informático, asegurando cortes precisos. Las sierras de panel, dependiendo de su diseño, pueden ser horizontales o verticales.
Maquina de carpintería múltiple
Trabajar con la maquina combinada
El regrueso y el mortajado son otros de los trabajos que se pueden llevar a cabo con una máquina de carpintería múltiple . Esta ficha presenta las maneras de proceder para ambos labrados.
Prosiguiendo el examen de la máquina combinada para la madera, hay que tratar de dos trabajos que realiza a la perfección: el regruesado y el mortajado o cajeado.
El regruesado
Es el trabajo que se efectúa en un madero para obtener el grosor que se desea. La acción es análoga a la del planeado o cepillado por una cara y, por lo tanto, se utiliza el mismo utensilio (el cepillo rotatorio). La diferencia estriba en el hecho de que la pieza que se labra se empuja contra el cepillo sin apoyarla contra él, sino haciéndola resbalar sobre un plano situado debajo del mismo. La separación de éste se determina de manera que se logre el grosor deseado.
La graduación
La disposición de la combinada se inicia con el uso del selector de la operación en el punto que le corresponde. Gracias a este mando, girará solamente el árbol del cepillo, en tanto que los demás utensilios quedarán inactivos.
Durante el trabajo se produce una gran cantidad de virutas, por lo que muchas combinadas disponen de un sistema de expulsión, en general colocado encima del cilindro portacuchillas; también cabe la posibilidad de adaptarle un aspirador especial. Si el dispositivo evacuador de virutas no se halla encima de la hoja, se tendrá que proteger con un sistema de seguridad.
La altura de la pasada se determina levantando o bajando el plano sobre el que se deposita el madero a labrar. Dicha altura se establece mediante una escala graduada. No conviene utilizar un rebajado tal que la pasada sea superior a 2 m. En algunas combinadas hay un dispositivo que impide insertar un madero si la pasada va a superar los 2-3mm.
La pieza a regruesar conviene que haya sido cepillada (planeada) en cada una de sus dos caras (tanto la que se rebajará como la que se conservará planeada).
El trabajo
Se pone en marcha la máquina y se acciona la leva de inserción del arrastre automático. Este posición mecanismo está generalmente constituido por unos rodillos de goma que tienen la misión de arrastrar la pieza a una velocidad constante (por regla general, alrededor de los 5 m por segundo), de modo que no haya necesidad de empujar el madero con las manos. Así es tubo aspirador posible labrar sin tener que intervenir después de realizar la primera inserción del madero entre los rodillos de arrastre, y se puede pasar al otro lado de la máquina para recibir la pieza ya labrada.
Para conseguir el grosor deseado, se hacen sucesivas pasadas de manera que cada una de ellas consiga un rebajado entre 1 y 1,5mm o incluso menos si en el madero se detectan muchos nudos o si la madera es muy dura.
El mortajado o cajeado
Con este trabajo es fácil lograr encajes de caja y espiga. La mortaja o caja es un vaciado más o menos profundo y ancho en el que se puede meter una pieza de madera en la que se hayan labrado unos salientes o espigas, de modo que se consiga un ensamble efectivo. Con la combinada, el mortajado resulta muy sencillo, rápido y preciso.
El trabajo, en síntesis, se realiza de la manera siguiente: la pieza se retiene fijada en un carro situado enfrente y poco más abajo del mandril o portabrocas en el que se insertan las herramientas (brocas, fresas, puntas, etcétera); el carro tiene dos movimientos: uno longitudinal y otro transversal.
Con el primero se determina la longitud de mortaja o caja; con el segundo, la profundidad. Moviendo el carro con las dos levas correspondientes, se hace penetrar primero la fresa en la madera y luego se desplaza el carro lateralmente de manera que el utensilio realice la caja en longitud. El trabajo es muy rápido y de fácil aprendizaje.
Montaje y graduación
En general, si en la combinada las levas del carro se pueden quitar, conviene montarlas solamente cuando se quiere realizar un mortajado, para que así no molesten en los demás trabajos.
El selector de trabajo se sitúa en posición de cepillado, por cuanto el mandril o portabrocas está situado en el extremo del mismo árbol que acciona el cepillo. Es esencial colocar la defensa sobre el cilindro portacuchillas del cepillo, ya que éste girará mientras se realiza el cajeado.
También se tiene que montar el utensilio adecuado sobre el mandril. Para practicar un simple mortajado, se emplea una fresa o broca recta, en tanto que para realizar una serie de agujeros, bastará instalar una punta o una broca. En tal caso el carro no se deberá desplazar longitudinalmente, ya que las puntas y las brocas no cortan lateralmente.
Se monta también el retenedor con tornillo que fijará establemente la pieza y se gradúa el recorrido que tendrá que efectuar el carro (en ambos sentidos).
El trabajo
Se inicia el trabajo poniendo en marcha el motor y desplazando el carro de manera que la fresa en giro se encare y pueda penetrar en la pieza de madera hasta la profundidad determinada con antelación y que corresponda a un extremo de la caja o mortaja.
Cuando se ha profundizado lo necesario, se acciona la otra leva o palanca para desplazar el carro longitudinalmente: la fresa excava un surco largo (propiamente la longitud de la mortaja) hasta llegar al final del recorrido previsto.
Como la fresa es cilíndrica, los extremos de la mortaja tendrán forma redonda: esto obliga a que también las espigas tengan los extremos redondos.
Si esta circunstancia llega a ocasionar alguna dificultad, será posible recuadrar la mortaja con un formón.
El trabajo en serie
Para hacerse cargo de la eficacia y la funcionalidad de una combinada, se describe, a título de ejemplo, la realización de una barandilla para escalera de madera, con pasamanos moldurado.
La barandilla
Se parte de un madero desbastado que se asierra para obtener los elementos de la jamba en las dimensiones adecuadas, con un margen, para cada dimensión, de por lo menos 2mm.
Las piezas, después de un control de sus medidas, se escuadran y se regruesan a la medida que interesa, eliminando el exceso de madera con un planeado sencillo mediante el cepillo.
El perfilado del pasamanos se realiza mediante dos pasadas sucesivas de fresado (tupí), en el que se montan dos fresas de distinto perfil. De este modo en cada pasada se efectúan unas ranuras laterales de acuerdo con el perfil que les corresponde y además se lleva a cabo la ranura situada debajo para el listón de ensamble.
Los barrotes
Se parte, de piezas, previamente escuadradas y cepilladas. La testa de los barrotes se tiene que labrar oblicuamente de manera que corresponda al ángulo que tendrá la escalera. Para su realización bastará colocar los barrotes, uno tras otro, sobre el carro que hace de guía a la sierra.
Cuando todos los barrotes se han labrado, se pasa al agujereado de las testas.
El trabajo, que hecho de otro modo resultaría bastante complicado, se efectúa con rapidez y de manera fácil si se lleva a cabo con una máquina de cajear. A tal fin las piezas se colocan en el carro y se empujan contra la punta en giro.
Terminadas ambas operaciones, en la ranura practicada en el pasamano se inserta un listón de las dimensiones adecuadas y con agujeros correspondientes a cada barrote. En dichos agujeros se insertan las espigas de haya, que se ensamblan en las testas de los barrotes.
Artesanía de madera
Materiales y herramientas para esta artesanía de madera
La materia prima de la cual nos vamos a servir para realizar nuestro guardabolsas es la madera y el PVC. En el primero de los trabajos el tubo de PVC está cortado por la mitad, mientras que en el segundo se emplea el tubo entero dotándole de más capacidad. La elección entre uno u otro irá en función del espacio disponible para su colocación, así como la decoración que se le dé al guardabolsas
Escondite decorativo, un práctico dosificador para bolsas usadas
Este modelo trata de imitar un objeto decorativo cuyo motivo es el de una casita de cuento infantil. Empezaremos por preparar el tubo de PVC cortándolo por el centro. A continuación siluetearemos el perfil de la madera sobre la cual irá colocado el tubo y la recortaremos con la sierra de calar. Para la parte inferior así como para la parte superior, cortaremos dos semicírculos de la misma madera. El inferior irá encolado y atornillado formando una escuadra de 90°. Mientras que el superior tendrá que ir atornillado con una bisagra para formar la tapa de acceso por donde se introducirán las bolsas. Para la decoración de la madera recurrimos al flameado, esto dará un toque de vejez a la madera. En cuanto al PVC será pintado simplemente conforme a la decoración elegida. No se olvide que previamente habrá que dar una capa de imprimación para que agarre la pintura.
¿Cómo realizar la artesanía de madera?
- Tendremos que conseguir I un tubo de PVC de unos 50cm de largo y un diámetro de 12cm. Lo cortaremos por la mitad y repasaremos todos los vértices con una lima.
- En uno de sus extremos nos hará falta hacer un corte oblicuo para que se acople la tapadera. Tendremos que hacer previamente una plantilla en papel que trasladaremos al PVC.
- Tras cortar el panel de madera trasero, efectuaremos dos semicírculos de la misma madera, uno para la parte superior y otro para la inferior.
- Mataremos ahora los cantos redondeándolos con una lija gruesa en primer lugar y fina a continuación.
- Para darle un carácter de madera vieja, vamos a proceder a flamear la madera con un soplete de gas, acercando la llama y haciende pasadas cortas en sentido de la veta.
- Vista del conjunto totalmente montado. En el panel posterior se le han colocado dos listones que servirán de apoyo a la pieza de PVC. Por la parte inferior se le ha efectuado un agujero para la salida de las bolsas.
- Para fijar el PVC a la madera atornillaremos éste por el lado más extremo del mismo.
- Antes de pasar a la decoración del PVC, con objeto de que la pintura agarre, daremos una mano de imprimación al tubo.
Trabajos de carpintería, calidad de los materiales
La habilidad personal es la primera condición para que un trabajo de carpintería salga bien.
Las herramientas adecuadas son la segunda y la tercera tiene que ver con la calidad de los materiales. En el caso particular de los trabajos de carpintería es la madera. La correcta elección es la que favorecerá la obtención de los mejores resultados. Pero elegir no es tarea fácil, debido a la gran variedad de tipos de madera y a la posibilidad de fallas que aparecen con frecuencia (nudos, alabeos, etc, ficha N°4).El técnico 0 especialista distingue fácilmente entre maderas útiles y las que no sirven al trabajo que se propone a realizar en el hogar.
Para los aficionados al bricolaje, lo mejor será informarse en el lugar donde realiza habitualmente la compra, o si se trata de aprovechar la madera de muebles viejos, con carpinteros expertos. A ellos les apasiona hablar de las maderas, como que sienten un particular cariño por su material de trabajo.
Entre las más de dos mil especies maderables del planeta hay unas cien frondosas y unas cincuenta coníferas que se comercializan con frecuencia. En Argentina, pueden conseguirse: el pino brasil, el pino Elliotis, viraró, guatambú, cedro, (procedencia Brasil o Bolivia), mara, llamada también caoba boliviana, la cerejeira o roble del Brasil. Además, algarrobo, quebracho, y lapacho, entre las muy duras. Lenga, cohihue y ciprés representando a las cordilleranas del sur. Esta enumeración es incompleta. El mercado local se encuentra sobresaturado de distintos tipos de maderas v el aficionado podrá encontrar el material que mejor de adecue a sus necesidades. Esto sucede así por la tala indiscriminada de los bosques. El afán de lucro de algunas empresas está desertizando el planeta sin mirar nada más que su ganancia sin límites.
Propiedades físicas de la madera
- Contenido de humedad: El agua puede encontrarse en la madera bajo tres formas diferentes: de constitución (integra la madera) , de impregnación, (contenida en las paredes celulares ) y agua libre, que es la que llena las cavidades entre célula y célula. Esta es el agua que se evapora en el secado y se recupera en parte cuando la madera se sumerge.
- Higroscopicidad: La madera intercambia vapor de agua con el ambiente en forma constante. Cuando varía el contenido de humedad también cambia la densidad y sus dimensiones. Una sustancia, en este caso la madera, es más higroscópica cuanto más agua absorbe. Por esa razón la madera menos higroscópica será la más estable.
- Dilatación y merma: La humedad que se incorpora a la madera hace que se hinche y por el contrario, en la medida que elimina agua por vaporización, sus dimensiones se achican. (merma).
- Densidad: Es una de las propiedades más variables si se compara entre distintas clases de madera. Se entiende que el duramen tendrá mayor peso específico que la corteza y la albura. Comparando la densidad entre las especies la variación puede ser muy grande, desde la madera balsa que ronda los 300 gr por dm3, hasta los 1200 gr del lapacho.
- Conductividad térmica: Si bien la madera se inflama a temperaturas bajas con relación a las que se desarrollan en un incendio, no por eso es de los elementos más peligrosos. Además hay precauciones que pueden tomarse preventivamente: se puede adquirir madera tratada con ignífugos en el mismo aserradero también se puede pintar con pinturas adecuadas que impiden la formación de las llamas. Tomar estas precauciones no reviste un costo exagerado y está comprobado que el beneficio será grande en el caso de incendio, sobre todo en pisos, techos y paredes revestidas con madera. En cuanto a la transmisión del calor la madera se comporta como aislante dentro de los marcos de las temperaturas normales. Y en tanto permanezca seca, tampoco es conductora de la electricidad.
El roble
El roble, madera dura por excelencia, ya no se encuentra en dimensiones grandes. Difícil que las piezas superen una pulgada de espesor y 4 a 5 de ancho. Su ciclo de desarrollo es muy lento y la industria maderera ha debido apelar a otras especies de la misma familia para reemplazarlo. Hay que sumarle también la lentitud en el secado,
En Estados Unidos se producen al menos dos grupos: el rojo y el blanco. El primero es pesado, duro y de gran resistencia a los golpes. Da una madera porosa y desprende gran cantidad de agua en el secado. Por su parte, la del roble blanco es fuerte, pesada, muy dura y sus poros son impermeables a los líquidos, razón que la vuelve muy apreciable para tonelería (añejado en cuba de roble, dicen de los buenos vinos y muchos licores) y también para aplicaciones exteriores, pisos entablonados, parqué, zócalos y muebles de estilo.
De iguales características en cuanto a veta y coloración el aficionado puede encontrar en el mercado local, a menor precio y en buenas condiciones de estacionamiento la cerejeira, madera de procedencia brasilera o boliviana. La apariencia final del trabajo, y sobre todo si se tiñe, será muy similar al roble.
Cedro
Pertenece a la familia de las coníferas y su madera, por lo general de color rojizo es muy apreciada por expertos y aficionados debido a la facilidad con que se trabaja. A esto hay que sumarle la durabilidad aún a la intemperie. Ideal para puertas y ventanas (para los marcos hay que usar maderas más duras como el incienso o la grapia), y también para mesas, bancos, balaustres y pasamanos, sin dejar de lado el uso en embarcaciones y techumbres. La resina que segrega la protege de la humedad y brinda una fragancia suave y penetrante. Se puede cepillar, lijar y pulir sin dificultad y admite barnices, lacas y pinturas sin atacarlas. Su pulpa es muy cálida así como blanda y esponjosa: los golpes la marcan con facilidad y hasta con la uña se la puede rayar. Estas características hacen del cedro una madera muy buscada por todos los artesanos y los que realizan trabajos de bricolaje.
En nuestro País se consigue sin dificultad cedro procedente de Brasil y de Paraguay. Hay dos variedades: una roja y otra blanca, dependiendo la elección del destino que le vayamos a dar.
Caoba
Gran dureza, alta densidad, color oscuro, brillo dorado natural, son las características sobresalientes de esta madera. Y gracias a ellas, siempre se la eligió para hacer los muebles más finos. La caoba es resistente a los insectos, a los hongos y a la intemperie, por esa razón fue por mucho tiempo una de las maderas más codiciadas para la fabricación de cajones mortuorios.
En cuanto a trabajabilidad y labrado hay que señalar que debido al crecimiento de las vetas no siempre en la misma dirección, el cepillado se vuelve difícil si no se conoce la técnica adecuada (avanzar de a poco y cambiar el sentido de avance de la tabla cuando sea necesario). Por lo general tiende a levantar asperezas.
La importancia de un banco de trabajo
El armario de herramientas es independiente y cabe perfectamente debajo del banco de trabajo. Cuando se saca nos sirve como superficie complementaria de trabajo, donde podemos colocar herramientas más pesadas o como soporte cuando se está trabajando con materiales grandes o largos.
La madera se vende en almacenes de materiales de construcción, carpinterías o supermercados de bricolaje, y se puede comprar totalmente lijada o únicamente en los bordes. Existen varias anchuras estándar con un grosor de 32mm. (27mm, una vez lijado). Las anchuras más frecuentes son las de 110mm, y de 135mm, y se pueden encontrar donde ya indicamos. Si al comprar la madera, se la nota algo humedad, conviene dejarla para que se seque.
Es posible utilizar maderas de menor grosor como una alternativa más barata, pero el resultado será un banco de trabajo menos sólido. En ese caso sería necesario ajustar todas las medidas en función del nuevo grosor.
Para realizar este banco de trabajo serán necesarias unas herramientas básicas para trabajar madera: taladro con varias mechas para madera (22,12 y 8mm. de diámetro) con lo que haremos los agujeros para los tornillos, tacos y clavijas. También será necesaria una sierra circular eléctrica provista de los accesorios adecuados.
La base del banco de trabajo
Para evitar cortes difíciles, las patas se han hecho de dos piezas de madera que se pegan. Cada una tendrá unos surcos en cada extremo para recibir los transversales. Cortar las patas a medida. (8 piezas de 105 x 810mm.). Preparar el surco con la sierra haciendo varios cortes. Este surco tendrá una anchura equivalente a la mitad del ancho del transversal. Eliminar lo que sobra con un formón afilado, asegurándose de que el hombro quede perpendicular con relación a la madera. Cortar los transversales a la medida (4 piezas de 130 x 725mm.) y lije suavemente las aristas. Monte el marco de las patas sobre una superficie cubierta por un plástico. Utilice un adhesivo fuerte de PVA para madera, extiéndalo homogéneamente por una cara de cada pata. Encaje los transversales, aplique pegamento en la cara de unión del transversal con la segunda pieza de la pata, y superponga esta pieza. Presionar el conjunto asegurándose que las caras internas estén en contacto y ajusten bien para que se escurra el exceso de pegamento. Si no tiene suficientes gatos de carpinteros o mordazas, una vez asegurada la pata se amarra con cuerdas, correas o varias vueltas de cintas de embalar hasta que se seque.
Cuando se hayan ensamblados ambos marcos de las patas, limpiar y eliminar los restos de pegamento. Lijar las aristas. Preparar el surco para acoplar el travesaño posterior. Señalar el lugar donde se colocará el travesaño posterior y cortar un surco equivalente a la anchura del mismo, igual que se hizo con las patas. Marque y taladre tres agujeros en el marco de las patas donde se fijarán los listones transversales que sujetarán la encimera.
Corte el travesaño posterior, el anterior (que encaja entre los marcos de las patas) y el tablero superior posterior (este puede ser embutido en el marco de las patas si fuera necesario) Lijar las aristas de cada extremo de los travesaños.
En cada extremo del travesaño anterior, hacer un corte para recibir el listón transversal de la encimera del banco de trabajo. Corte dos bloques de 38 x 38 x 92mm. y péguelos a cada extremo del travesaño anterior. Taladre los agujeros para los tornillos en el marco de las patas y en los travesaños intentando evitar donde está el pegamento y monte el conjunto de base.
Cortar el puntal angular y fijar detrás de la pata y el travesaño, a 45 grados, mientras que se marcan los ángulos.
Cortar los ángulos puntales y taladrar los agujeros para los tornillos. Encajar el puntal, tirando fuertemente hacia la parte inferior del travesaño.
La encimera del banco
Cuatro tablas de 130mm. de ancho y una con un pozo de 150mm. forman la encimera del banco. Esta anchura puede variarse si se desea pero para ello habría que ajustar las dimensiones tanto del marco de las patas como las del armario. Cortar las cuatro tablas de 130mm. a la medida (1.580mm.). Utilice un gramil para trazar una línea central en un lado de dos tablas y en ambos lados de otra.
Coloque esta tres tablas juntas de modo que las superficies granulosas de cada tabla sean alternativas.
Agarre las tres tablas marcadas, cara a cara, y marque las posiciones de los tacos aproximadamente 150mm. en cada tabla. Gire la tabla del centro y marque las posiciones de los tacos correspondientes. Taladre los agujeros (12mm.) de los tacos a una profundidad de 20mm. Corte tacos de 40mm. de una vara de tacos e insértelos en seco en los agujeros de cada lado de la tabla central. (Al no pegarlos se permite un ligero movimiento natural de la madera).
Juntar las tablas con unas grapas o con dos torniquetes formados por dos lazos de cuerdas apretados con un listón pequeño. En cualquier caso, proteger los extremos de las tablas con unos bloques de maderas de deshechos.
Gire las tablas hacia abajo y empalme la cuarta tabla. Marque la posición de los listones transversales y lije una superficie plana en las tablas a nivel de estros listones. Corte los listones (210 x 50 x 38mm.) a medida y haga los surcos a cada extremo de los travesaños del marco de las patas. Taladre las tablas superiores, frese la boca de los agujeros y entonces, con los listones transversales colocados en la base, atorníllelos. Una vez hecho esto, corte tajones que ajusten al diámetro del fresado y péguelos sobre los tornillos para esconderlos.
Pegue dos tablas cortas de 27mm. de grosor y, a partir de este bloque, corte las secciones finales del pozo y atorníllelo a los listones. Gire la encimera y atornille el fondo del pozo, (contrachapado de 10mm.). Gire la encimera de nuevo, y pegue los dos extremos triangulares del pozo al contrachapado. Utilice un cepillo afilado o una lijadora para nivelar la superficie de las tres tablas de la encimera y enrasar cualquier tornillo que sobresalga.
Forme los extremos de la encimera con dos tablas de madera de 27mm. de grosor (50 x 80mm. de ancho). Péguelos, límpielos, y atornille y ponga tacos en cada extremo. Atornille el listón lateral frontal de madera de 38mm. de espesor. Pegar un segundo listón por debajo de la primera tabla. Fresar los tornillos debajo de la superficie para evitar dañar las herramientas. Sin embargo, no cubrirlos por si acaso se gasta o estropea el listón y se necesita cambiarlo. Utilice los tornillos de 10 g. y 50mm. a una distancia de 300mm. El frente dependerá del tipo de torno que se elija. Será necesario taladrar el travesaño frontal de la base para acoplar el torno. Resbale la encimera sobre la base y fíjela al marco de las patas y al travesaño posterior. Para sujetar el extremo opuesto de piezas largas, sujetar al torno, se taladran una serie de agujeros en la cara de una de las patas para acoplar un taco de 22mm. que ajuste la altura necesaria. Utilice una mecha de madera de 22mm. para taladrar estos agujeros, la misma mecha se utiliza para hacer los agujeros para topes en la superficie del banco. Al hacerlo conviene colocar madera de deshecho debajo para evitar que al perforar se astille la madera en la parte inferior.
El armario de las herramientas
Corte la peana del armario a medida (100 x 22mm.), los verticales (50 x 22mm.) y las guías superiores (50 x 38mm. y 100 x 22mm.). Se utiliza el mismo método que el blarse dentro del armario y de modo que son accesibles y visibles pero no estorban mientras se trabaja.
Corte los marcos de las puertas de madera de 50 x 22mm, y pegue y lije las juntas. Cortar los paneles de la puerta a medida (Madera de contrachapado de 10mm.) Péguelos y fíjelos a los marcos, asegurándose que están cuadrados y planos. Corte a medida los dos listones (madera de 22 x 75mm.) asegurándose de que sean suficientemente anchos.
Cortar cuidadosamente los espacios para colocar las bisagras (bisagras de 38 x 12mm.) En los bordes de las puertas, en el lis utilizado en las juntas del banco de trabajo, haciendo los cortes en los extremos, pegando y presionando hasta que se sequen. Corte a medida el fondo y los laterales de contrachapado y péguelo al marco. El panel del fondo se pega al borde superior de la peana posterior. Biselar los bordes de la madera de la base (aglomerado de 12mm.) y péguelo al marco. Del mismo modo, corte y encaje la tabla de 3mm. en la parte superior. La balda o estante, es de contrachapado de 10mm. rematado a lo largo con unos listones de 25 x 25mm. pegados. Limpie el marco y líjelo para poder pintarlo si se desea. Las puntas del armario tienen un sistema de doble bisagra para poder dotones, y en la cara del armario. Cuelgue las puertas comprobando que cierran planos y a nivel.
Quitar las puertas para limpiarlas. Una vez terminadas, ponga un anillo interior y una aldaba de condado exterior. La parte superior del armario se monta sobre unos listones ajustables a distintos niveles lo que permite colocarlo al nivel deseado en cada momento. Los listones son de aglomerado de 10mm. atornillados y pegados en el lateral del armario.
Las ranuras se hacen taladrando agujeros de 8mm. todo a lo largo de los paneles y posteriormente, cortar entre ellos con una sierra. Como alternativa se puede utiliza una sierra eléctrica. Los listones frontales y laterales son dos barras de 50 x 32 x 32mm. pegadas la una a la otra. Después se cortan a medida y se atornillan y se pegan en la superficie. El listón posterior es una madera de 38 x 22mm. y pegado a la parte inferior de la tapa. Una vez completado, apoye la tapa sobre el armario y taladre a través de los laterales por encima de cada hendidura. Se colocan cuatro tuercas maestras de 8mm. con cabeza cuadrada en las hendiduras y se aprietan a la altura adecuada con tuercas mariposa desde el interior del armario. Para permitir que se mueva con facilidad se colocan unas ruedas metálicas en cada esquina.
Herramientas Carpintería: Tipos de lijas y accesorios
Hojas de lija.- Generalmente son de papel y se pueden utilizar de forma directa sobre la superficie o fijadas sobre un taco de madera para hacer el trabajo más sencillo. Existen también hojas de tela, una propuesta excelente para las superficies con formas complicadas, ya que son más adaptables que las de papel. La elección del tipo de grano va en función del trabajo, como se ha explicado anteriormente, pero en general se recomienda utilizar lijas de 40 a 80 para eliminar pintura de madera maciza, hojas de 100 a 180 para superficies lacadas, y lijas de grano de 240 a 400 para muebles de madera barnizada que requieran un pulido muy fino.
Esponjas.- Pueden ser de grano grueso, medio y fino. Por su flexibilidad son perfectas para aplicar sobre superficies u objetos con detalles, curvas y formas y accesos difíciles.
Lana de acero.- La lana de acero es como un estropajo de hilo de acero de diferente grosor en virtud de la aplicación. La lana gruesa (0) es para eliminar las manchas y el polvo de la madera. La lana media (00) se aplica entre mano y mano al barnizar o como acabado final de la madera antes de proceder a pintar o barnizar. La lana fina (000) es perfecta para limpiar y pulir y metales y como remate final en el barnizado de la madera.
Cepillos de alambre.- Acaban con el barniz, la pintura o los restos de cualquier cobertura en la madera, por lo que son apropiados como primer paso en el proceso de restauración de muebles.
Limas.- Son herramientas complementarias para el lijado, cuya función principal es alisar y desgastar el metal. Constan de un mango al que se une una parte fabricada en acero templado, con una superficie que integra estrías de diferente grosor y que es la que actúa sobre el metal. Con la madera pueden utilizarse para eliminar aristas. Existen infinidad de variedades, según la forma y el tamaño, pero la clasificación más sencilla es la que las aglutina en planas, triangulares, redondas y de media caña.
Escofinas.- Al igual que las anteriores, son accesorios que rematan el lijado. Se parecen bastante a las limas, pero sus dientes suelen ser más gruesos y de corte triangular. La escofina se emplea para desgastar la madera y otros materiales blandos y puede ser plana, redonda o de media caña.
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Maquinaria Carpintería: Tipos de lijadoras de suelos
Son máquinas de uso exclusivo para el lijado de suelos de madera. Existen varios tipos de lijadoras para suelos. Básicamente son los siguientes:
- LIJADORA DE BANDA CONTINUA. Son las lijadoras profesionales por excelencia. Su funcionamiento es similar a las manuales de banda. Sirven para lijar todo tipo de superficies de madera grandes y pequeñas. Destacan por su excepcional calidad de lijado en áreas extensas. El inconveniente es que se debe tener mucha experiencia para manejarla adecuadamente, ya que lijan mucho y hay que controlar perfectamente la presión que ejerce y la velocidad que le damos.
- LIJADORA DE RODILLO. Tienen un rodillo lijador que puede ser convencional (hay que fijar la lija a él) o centrífugo (se mete el rollo de lija en el rodillo y éste se expande al girar, sujetándolo). Son máquinas muy versátiles y adecuadas para el aficionado. Valen perfectamente para superficies grandes y pequeñas.
- LIJADORA DE DISCO. El lijado se produce por medio de un disco lijador. Son máquinas ligeras que sirven para renovar parquet flotante y para lijados medios o finos.
- LIJADORA ORBITAL. Es muy similar a una lijadora orbital manual y el sistema de lijado es el mismo, es decir, consta de una superficie plana con lija que se mueve elípticamente. Está indicada para el lijado óptimo de manos intermedias de barniz y el lijado de suelos de corcho.
- LIJADORA DE ORILLAS U ORILLERA. Como las máquinas convencionales que hemos visto no llegan a lijar perfectamente las orillas del parquet, se hace imprescindible el uso de una orillera específica que nos permitirá llegar a orillas, rincones e incluso peldaños de escalera. El funcionamiento de ésta es como las de disco, pero con discos más pequeños.
- LIJADORAS MANUALES. Cuando con ninguna máquina de las anteriores podemos acceder a lugares muy escondidos (esquinas, peldaños, etc) debemos acudir a las lijadoras manuales convencionales (de banda, roto-orbital o delta). Estas máquinas podemos verlas en el apartado LIJAR de la sección de consejos.
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Herramientas Carpintería:El martillo, clases y usos
Si hay una herramienta popular entre todas las que conforman el maletín básico de bricolaje, ésa es el martillo. Imprescindible en cualquier hogar y útil para infinidad de tareas, este utensilio se compone, en su estructura más básica, de una cabeza de hierro o acero engastada en un mango, generalmente de madera. Los puedes encontrar de varias formas y modelos, cada uno de ellos pensado para trabajos concretos. Te mostramos cuáles son los más habituales:
Los modelos más utilizados
* Martillo de orejas: es el martillo por excelencia. Su peso es de medio kilo y su cabeza se caracteriza por poseer dos caras. Una redonda, para clavar los clavos, y otra, con ranura, para sacarlos.
* Para los clavos pequeños conviene tener uno fino de cabeza cuadrada, ligero y estrecho, que no golpee los dedos al sujetar las puntas pequeñas.
* Los trabajos de albañilería precisan de una maceta de albañil, la cual va provista de una cabeza prismática y pesada y un mando corto.
* Para partir ladrillos resulta de mucha utilidad la piqueta, que es un martillo con una parte de cabeza alargada y de borde aguzado.
* El mazo se emplea para golpear la superficie sin dañarla ni dejar marcas; suelen estar hechos de madera, caucho o nylon.
* Cuando el martillo es muy pesado, entre 2 a 3 kilos, y de mango largo, se emplea básicamente para derribar muros de ladrillo o de obra.
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Carpinteria: Herramientas de torneado de madera
Las herramientas de torneado se diferencian en dos factores: De un lado según el material del que están constituidas y de otro el tipo de operación que realizan. Según el material constituyente las herramientas pueden ser de acero rápido, metal duro soldado, o plaquitas de metal duro cambiables. La tipología de las herramientas de metal duro están normalizadas de acuerdo con el material que se mecanice, puesto que cada material ofrece una resistencias diferentes, el código ISO para herramientas de metal duro es el siguiente:
Herramienta de torneado exterior.
Herramienta de torneado interior.
Cuando la herramienta es de acero rápido, o tiene la plaquita de metal duro soldada en el portaherramientas, cada vez que el filo se desgasta, hay que desmontarla, y afilarla correctamente con los ángulos de corte específico en una afiladora. Esto ralentiza bastante el trabajo. Así que cuando se mecanizan piezas en serie, lo normal es utilizar portaherramientas con plaquitas cambiables, porque tienen varias caras de corte y además se hace de una forma muy rápida.
Elección de las herramientas para torneado
En los tornos modernos y debido al alto coste que tiene el tiempo de mecanizado, es de vital importancia hacer una selección adecuada de las herramientas que permita realizar los mecanizados en el menor tiempo posible y en condiciones de precisión y calidad requeridos.
Factores de selección para operaciones de torneado
* Diseño y limitaciones de la pieza. Tamaño, tolerancias del torneado, tendencia a vibraciones, sistemas de sujeción, acabado superficial.
* Operaciones de torneado a realizar: Cilindrados exteriores o interiores, refrentados, ranurados, desbaste, acabados, optimización para realizar varias operaciones de forma simultánea, etc.
* Estabilidad y condiciones de mecanizado: Cortes intermitente, voladizo de la pieza, forma y estado de la pieza, estado, potencia y accionamiento de la máquina, etc.
* Disponibilidad y selección del tipo de torno: Posibilidad de automatizar el mecanizado, poder realizar varias operaciones de forma simultánea, serie de piezas a mecanizar, calidad y cantidad del refrigerante, etc.
* Material de la pieza: Dureza, estado, resistencia, maquinabilidad, barra, fundición, forja, mecanizado en seco o con refrigerante, etc.
* Disponibilidad de herramientas: Calidad de las herramientas, sistema de sujeción de la herramienta, acceso al distribuidor de herramientas, servicio técnico de herramientas, asesoramiento técnico.
* Aspectos económicos del mecanizado: Optimización del mecanizado, duración de la herramienta, precio de la herramienta, precio del tiempo de mecanizado
Aspectos especiales de las herramientas para mandrinar:
Se debe seleccionar el mayor diámetro de la barra posible y asegurarse una buena evacuación de la viruta. Seleccionar el menor voladizo posible de la barra. Seleccionar herramientas de la mayor tenacidad posible.
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