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Lijar las rejas de metal
¿Quiere recuperar el brillo de las rejas oxidadas? Aprenda como hacerlo en 4 sencillos pasos.
Para recuperar el brillo de las rejas de metal oxidadas necesita la ayuda de una buena lijadora.
Pasos a seguir:
- Limpiar la reja con un trapo seco y eliminar la herrumbre suelta con un cepillo de alambre. Elimine la herrumbre adherida preferentemente con la lijadora.
- Después lijamos la pintura vieja. Si no logra acceder a todas las esquinas con la placa lijadora triangular de la lijadora, cámbiela por el dispositivo lijador de láminas plano.
- Para las superficies interiores de los ornamentos circulares es ideal el dispositivo lijador de láminas ovalado. Como alternativa, trabaje con las hojas lijadoras tipo “White Paint” (primero con tamaño de grano 40, y a continuación con 60).
- Después del lijado, aplique primero una capa de barniz antioxidante sobre la reja de metal. A continuación aplique la capa de pintura final.
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¿Cómo hacer una silla mecedora de hierro?
Nada mejor que una buena silla cómoda para descansar y para ello son las sillas mecedoras. Y por este motivo, en esta tarea de Bricolaje, os vamos a enseñar a transformar una silla metálica en una confortable mecedora y les mostraremos una técnica para soldar el arco.
Añadiremos unas llantas de hierro curveadas con la ayuda de un martillo. Después, preparamos los reposabrazos y cortamos las patas de la silla para que ésta se asiente bien en las bases. Soldamos las piezas de hierro a la estructura metálica y damos color a la silla. Por último, barnizamos las piezas de madera y las fijamos en su posición con tornillos, tuercas y arandelas de acero inoxidable.
El primer paso será cortar las dos llantas de hierro que serán la base de la silla mesedora. Necesitamos una sierra de calar y una hoja especial para cortar metales. No olvidemos usar gafas protectoras como medida de seguridad.
Luego, marcamos la silueta de los reposabrazos en un listón de roble y cortamos las piezas con la sierra de calar provista de una hoja para realizar cortes curvos en madera. Sujetaremos las piezas a la mesa con unas mordazas, para trabajar con mayor comodidad..
Para cortar las patas, utilizamos de nuevo la sierra de calar con la hoja especial para metales. Con el fin de evitar que la silla se mueva y conseguir así un corte más preciso, la amarraremos firmemente a la mesa con unas sargentas
Ya podemos curvar las llantas metálicas, teniendo como referencia la plantilla que habremos hecho previamente copiando la forma de las bases de una vieja mecedora. Para realizar esta tarea, sujetamos dos tacos a la mesa de trabajo, ponemos la llanta sobre éstos y la vamos golpeando con un martillo, hasta conseguir la curva exacta.
Cuando hayamos preparado las dos llantas, las presentamos en su posición y damos unos puntos de soldadura en las zonas de unión. Nos pondremos unos guantes fuertes y una máscara protectora.
Luego, damos unos golpes con la piqueta y eliminamos la escoria, con un cepillo metálico. Para hacer este trabajo, nos protegemos los ojos con unas gafas adecuadas.
Después de comprobar que las bases están bien posicionadas, las soldamos definitivamente. Aplicaremos un buen cordón de soldadura desplazando el electrodo de izquierda a derecha de forma constante.
Una vez que hayamos fijado las dos llantas, tapamos las uniones con una masilla reparadora para metales, que se puede lijar y pintar fácilmente. Amasamos el producto con los dedos, lo aplicamos y dejamos que se seque.
Mientras la masilla se endurece, perforamos los orificios de fijación en los reposabrazos con el taladro atornillador y una broca especial para madera. Para evitar dañar la mesa, colocaremos un recorte de madera debajo de la pieza a taladrar.
Con el taladro provisto de un avellanador, repasamos los agujeros que acabamos de realizar, así las cabezas de los tornillos quedarán a ras de la superficie.
Sustituimos el avellanador por una broca especial para metales y hacemos los agujeros en la silla. El diámetro de la broca deberá ser el adecuado a los tornillos que vayamos a emplear.
Es el turno del acabado. Comenzaremos lijando bien las piezas de madera con la lijadora orbital y una hoja de lija de grano fino. Después, retiraremos el polvo que se haya podido producir con un paño o papel húmedo.
Vamos a dar color a la mecedora. Para eso, mezclamos primero en el depósito de la pistola el esmalte con un 10% de agua. Si el producto no fuese al agua, como en este caso, tendríamos que diluirlo con disolvente.
Acoplamos el contenedor a la pistola y, guardando la distancia mínima que nos indique el fabricante, aplicamos el esmalte a la estructura metálica.
Empleando la paletina, damos un barniz acrílico a los reposabrazos, siguiendo en todo momento la dirección de la veta.
Cuando el barniz y el esmalte se hayan secado, fijamos las piezas de madera a la estructura con tornillos, tuercas y arandelas. Para apretar las tuercas, utilizaremos una llave fija..
Finalmente, aplicamos un adhesivo extra-fuerte en una de las caras de la goma y colocamos una tira de ésta última en cada llanta curvada. En caso necesario, cortamos el sobrante.
Hemos concluido, hemos transformado una silla en una confortable mecedora. Podemos disfrutar de ella en espacios exteriores gracias a su esmalte que la protege de la intemperie.





