Roce de puertas
Las puertas de madera tienen un molesto defecto que aparece al paso del tiempo, el roce al cerrar y abrir. Grupo tei te aconseja como solucionarlo con una lija y un poco de tiza.
Las bisagras de las puertas ceden con el peso al paso del tiempo y provoca que se produzcan arrastres dañan el suelo o el marco y entorpecen el funcionamiento de las puertas. En los casos en que las rozaduras se produzcan en los cantos laterales, lo primero que tendremos que hacer será descubrir el lugar exacto en el que se produce la rozadura.
Para descubrir el lugar exacto del roce, pintaremos con tiza los cantos de las puertas y la cerraremos completamente. Al abrirla, el marco habrá quedado manchado por la tiza en el lugar exacto donde se está produciendo la rozadura. A continuación desmontaremos la puerta y la colocaremos sobre una mesa o un caballete y con un cepillo de carpintero o lija repasaremos las zonas que causan el roce hasta eliminar la suficiente madera como para evitar nuevos roces. Para solucionar las rozaduras inferiores producidas por el descolgamiento, pondremos una arandela de latón en el bulón de cada bisagra y volveremos a colocar las puertas en su lugar, comprobando posteriormente que las puertas funciona correctamente y no produce roces ni ruidos.





